Atrapados en el medio. Así es como se encuentran muchos adultos estadounidenses de entre 40 y 59 años. “A medida que las personas viven más años y muchos adultos jóvenes se esfuerzan por lograr la independencia económica, alrededor de la cuarta parte de los adultos estadounidenses (23 %) ahora forman parte de la llamada “generación intermedia”, según una encuesta del Pew Research Center realizada en octubre de 2021. Estos son adultos que tienen a uno de sus padres mayores de 65 años de edad y crían al menos a un hijo menor de 18 años o proporcionan apoyo financiero a un hijo adulto”. [1]

Según la encuesta de Pew, “los estadounidenses de entre 40 y 49 años son quienes más probabilidades tienen de encontrarse atrapados entre sus hijos y sus padres ancianos. Más de la mitad de las personas pertenecientes a este grupo de edad (54 %) tienen un padre o madre de 65 años o más y están criando a un hijo de menos de 18 años o tienen un hijo adulto a quien brindaron ayuda financiera el año pasado. En comparación, el 36 % de quienes tienen entre 50 y 59 años, el 27 % de quienes tienen entre 30 y 39 años y menos de una de cada diez personas de menos de 30 años (6 %) o de 60 años o más (7 %) se encuentran en esta situación”.[2]

El tipo de apoyo proporcionado por las personas de la generación intermedia varía a medida que envejecen. Por ejemplo, es más probable que quienes tienen entre 40 y 49 años tengan padres ancianos y tengan hijos menores viviendo en casa.

Gráfico 1: Los adultos con edades de 40 a 49 años tienen más probabilidades de formar parte de la “generación intermedia”

Porcentaje de personas que tienen padres de 65 años o más y tienen un hijo de menos de 18 años o han proporcionado apoyo financiero a un hijo adulto durante el año previo a la encuesta

Edad Porcentaje que reúne los criterios
Todos los adultos 23
18 a 29 6
30 a 39 27
40 a 49 54
50 a 59 36
60 o más 7

Fuente: Encuesta de adultos estadounidenses realizada del 18 al 24 de octubre de 2021.
PEW RESEARCH CENTER

El tipo de apoyo proporcionado por las personas de la generación intermedia varía a medida que envejecen. Por ejemplo, es más probable que quienes tienen entre 40 y 49 años tengan padres ancianos y tengan hijos menores viviendo en casa. Las personas de entre 50 a 59 años y de entre 60 a 69 años tienen más probabilidades de tener “padres ancianos y un hijo adulto a quien han brindado ayuda financiera”.[3]. En términos culturales, a partir de 2013, el 75 % de los estadounidenses creen que “tienen la obligación de brindar apoyo financiero a sus padres ancianos si lo necesitan”. Aunque un menor número creía que tenía lo obligación de ayudar a un hijo adulto que necesita ayuda financiera, en el 2013, más de la mitad de los estadounidenses (52 %) afirmaron que proporcionar dicha ayuda era “la responsabilidad de los padres”.[4]

Desde luego, los padres ancianos necesitan algo más que apoyo financiero y muchos adultos proporcionan apoyo no monetario a sus padres ancianos, lo que incluye apoyo emocional, cuidado personal o ayuda con sus asuntos cotidianos.[5]En 2013, la mayoría de los estadounidenses creían que “en algún momento [de su vida] [ellos] tendrían que asumir la responsabilidad de cuidar de sus padres ancianos o de un familiar de edad avanzada”[.][6]

Gráfico 2: ¿Tendrá que cuidar de un familiar anciano?

P: ¿Qué tan probable es que, en algún punto de tu vida, asumas la responsabilidad de cuidar de tus padres ancianos u otro familiar de edad avanzada? (%)

En grupo Ya lo hice/Lo hago actualmente (%) Muy probable (%) Algo probable (%) Neto (%)
Todos 11 47 21 78
Hombre 8 47 22 77
Mujeres 13 47 19 79
Menos de 40 3 62 25 90
40 a 59 14 48 20 81
60 o más 18 23 15 56
Blancos 13 43 20 75
Negros 7 48 25 81
Hispanos 4 64 19 87
Casado(a) 11 50 21 81
Soltero(a) 10 44 20 75

Notas: Basado en todos los adultos, N=2,511. Las personas blancas y negras incluyen solo a quienes no son hispanos, ya que los hispanos son de cualquier raza. “Soltero” incluye a quienes nunca se han casado o son divorciados, separados o viudos. “Ya lo hice/Lo hago actualmente” es una respuesta voluntaria. Las respuestas voluntarias “Depende” y “No lo sé/No contestó” no se muestran. Es posible que la suma de las cifras no coincida con el resultado “NETO” debido al redondeo.

Fuente: Encuesta de adultos estadounidenses realizada del 18 al 24 de octubre de 2021.
PEW RESEARCH CENTER

Sin embargo, aunque la mayoría de los estadounidenses cree que cuidar de sus padres ancianos es una responsabilidad, “entre las personas que aún no se habían jubilado [en 2015], solo el 20 % esperan que cuando estén listos para jubilarse, el sistema del Seguro Social tendrá suficiente dinero para brindarles beneficios de acuerdo con los niveles actuales. Un 31 % adicional menciona que prevé recibir beneficios a niveles reducidos, y el 41 % cree que no recibirá beneficio alguno”.

Cuando uno trabaja arduamente durante sus años de ingresos plenos, cuidar de los padres de edad avanzada y mantener a los hijos puede dejar poco tiempo para cuidar de uno mismo, y ni hablar de planificar el futuro. Aun así, con tantas cosas que demandan nuestro tiempo y nuestras finanzas, es más importante que nunca tener un plan, incluso si ese plan debe cambiar con el paso del tiempo para adaptarse a las circunstancias que han cambiado.

Primero debes hacer planes para ti mismo

Teniendo en cuenta todas las personas y actividades que compiten por tener tu tiempo y atención, es posible que retrases o no hagas las cosas que necesitas para seguir adelante, o lo que es aún peor, que te involucres en conductas que tienen efectos adversos a largo plazo.[7] Sin embargo, si no te cuidas, tal vez no puedas cuidar de otros. Parece sencillo, pero no es fácil hacerlo. A continuación se presentan algunos consejos que pueden ayudar:

  • Cuando cuides de otras personas que forman parte de tu vida, asegúrate de también reservar tiempo para hacer lo que es importante para ti.
  • Haz lo posible por participar en actividades saludables. Consuma alimentos saludables (sí, a todos nos gustan las papas fritas y está bien comerlas de vez en cuando, pero eso es muy distinto a comerlas todos los días). Haga ejercicio y evite los excesos, sobre todo en las cosas que pueden hacerle daño.
  • No hagas todo el trabajo tu solo. Asegúrese de que todos en casa tengan responsabilidades adecuadas con su edad, y de que las personas a las que se les asignen completen sus tareas.
  • Date un descanso de vez en cuando. Si tienes hermanos adultos, involúcralos para que te ayuden a cuidar de tus padres ancianos. Si no tienes hermanos (o hermanos que quieran ayudar), tal vez un amigo cercano o vecino podría ayudar. Para tomar descansos breves, quizás incluso puedas contratar ayuda para que tengas tiempo libre para descansar.
  • Si te sientes abrumado, busca alguien con quien puedas hablar. Muchos empleadores ofrecen ayuda y servicios de apoyo a sus empleados. Aprovéchalos. Si tu empleador no ofrece dicho servicio, investiga si tu seguro médico cubre las citas de servicios médicos a distancia con un profesional de salud mental con licencia. Busca ayuda si la necesitas.

Al final, te resultará más fácil cuidar de otras personas que forman parte de tu vida si cuidas de ti mismo.[8]

Así como no debes descuidar tu salud personal, tampoco debes descuidar tu salud financiera. Al igual que la presión que se ejerce con respecto a tu tiempo, es posible que cuidar de varias generaciones también ejerza presión en tus finanzas. Si no cuidas de tus propias finanzas, quizás no puedas jubilarte, o quizás puedas jubilarte pero con un estilo de vida considerablemente más bajo o en una situación en la que dependas de tus hijos en la vejez. Considera lo siguiente al planificar tu futuro:

  • Aunque estés ocupado, date tiempo para preparar y revisar periódicamente un plan financiero. Su estratega patrimonial de PNC Private Bank® puede preparar y revisar un plan financiero integral con usted.
  • Si tu empleador tiene un plan calificado y eres elegible para participar, contribuye lo que puedas. Si tu empleador iguala tus contribuciones, contribuye cuando menos lo suficiente para que tu contribución sea igualada por completo. Si no contribuyes lo suficiente para que tu contribución sea igualada por completo, te estás perdiendo la compensación adicional.
  • Si puedes, conserva una reserva de dinero en efectivo equivalente a aproximadamente seis meses de gastos. Pasan cosas inesperadas, así que no debes estar desprevenido.
  • Evita las deudas con altas tasas de interés. Si te ves obligado a asumir deudas, primero debes buscar fuentes de deudas que no sean tarjetas de crédito con intereses altos. Tal vez puedas obtener líneas de crédito con garantía de un prestamista comercial que cobre menos intereses que una tarjeta de crédito.
  • Aprovecha los beneficios proporcionados por tu empleador, como el seguro de vida, el seguro médico y el seguro por discapacidad. Estos beneficios pueden ser particularmente importantes para tu familia si no puedes obtener cobertura por cuenta propia.

Asegúrate de que tus documentos de planificación estén actualizados. Considera lo que pasaría si llegases a faltar o no pudieras cuidar de ti mismo (ni que hablar de otros). Considera lo siguiente:

  • Debes asegurarte de que tu testamento esté actualizado.
    • Designa tutores para tus hijos menores de edad. Como padre, resulta terrible imaginar y quizás difícil determinar quién podría ser esa persona. Todas las familias son diferentes, lo que para una familia es la mejor opción quizás no sea una opción adecuada para la otra. Si bien no hay una opción perfecta para una decisión tan difícil, por lo general querrás encontrar una persona cuyos valores coincidan con los tuyos. Aunque en todos los casos un tribunal debe aprobar el tutor que hayas seleccionado, si no designas un tutor en tu testamento, el tribunal no sabrá cuáles son tus intenciones. Si no nombras un tutor en tu testamento, dejarás que esa decisión sea tomada mediante un proceso legal con respecto al cual no tendrás ningún control.
    • Designa un albacea (y al sucesor de dicha persona) para que administre tus bienes.
    • Crea fideicomisos para tus hijos menores de edad. Tus fideicomisarios recibirán tus bienes y los administrarán en nombre de tus hijos. De esta manera, tus bienes beneficiarán a tus hijos y les serán entregados cuando tenga la madurez suficiente para recibirlos.
  • Implementa un poder notarial para que alguien pueda administrar tus finanzas si tú no puedes hacerlo.
  • Contrata la cobertura de seguro de vida adecuada y revísala periódicamente. Considera tener el seguro de vida a nombre de un fideicomiso. Si falleces, el beneficio por fallecimiento de la póliza de seguro podría servir para mantener a tus hijos e incluso a tus padres de edad avanzada que estén bajo tu cuidado. Al mantener la póliza en un fideicomiso, el beneficio por fallecimiento se pagaría a un fideicomisario, quien lo administraría y lo invertiría y vigilaría que se utilice adecuadamente para cuidar de quienes pretendes apoyar.
  • No proporciones fondos directamente a tus padres de edad avanzada. En primer lugar, tus padres quizás no puedan administrar el dinero. Además, proporcionar activos a tus padres puede impedir que califiquen para recibir Medicaid en caso de necesitarlo. Además, proporcionar fondos a uno de nuestros padres, puede provocar que dichos fondos se destinen a sus acreedores o que estén sujetos a un impuesto adicional sobre los bienes o la herencia tras su fallecimiento.

Tal como tu testamento designa tutores para tus hijos, debes asegurar que los documentos de planificación de tus padres tengan un plan de respaldo en caso de que no puedas seguir cuidando de tus padres.

Resulta muy fácil descuidarse uno mismo cuando tienes una vida ocupada y eres arrastrado en diferentes direcciones. Sin embargo, no cuidar de ti mismo, tanto en términos personales como financieros, puede tener consecuencias adversas tanto a corto como a largo plazo. Por más difícil que pueda resultar hacerlo, cuidar de ti mismo te permitirá cuidar mejor de los demás.

Conoce los recursos que están a tu disposición

Cuando cuides de tus padres de edad avanzada, no tienes que “enfrentarlo solo”. Muchos estados tienen programas diseñados para ayudar a los residentes de edad avanzada o discapacitados de ese estado. Por ejemplo, “la Administración de Vida Comunitaria [Administration for Community Living, ACL] se creó en torno al principio fundamental de que los adultos mayores y las personas de todas las edades que tienen discapacidades deben poder vivir donde ellos quieran, con las personas que ellos elijan y con la posibilidad de participar plenamente en sus comunidades”. [9] Dado que se estableció como parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos, la ACL mantiene un directorio de proveedores de servicios del estado para los adultos mayores y sus familias.[10] Los servicios proporcionados incluyen atención domiciliaria, servicios de descanso para cuidadores, servicios de transporte, recursos de vivienda, asistencia jurídica y protección contra el abuso. El “Caregiver Corner” (Rincón del cuidador) se dedica a ayudar a los cuidadores a encontrar los recursos que necesitan para cuidar de sus seres queridos que son ancianos.[11] El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (National Institute on Aging) también ofrece recursos útiles para los cuidadores. [12]

Además de los servicios de apoyo, es posible que también haya recursos financieros a tu disposición o a disposición de tus seres queridos de edad avanzada. Hay muchos programas, cada uno de los cuales tiene diferentes requerimientos de elegibilidad. Ciertamente, los requerimientos para obtener ayuda financiera son complejos y puede ser confusos, y los trámites pueden ser abrumadores, pero eso no debe desalentarte.

Si necesitas ayuda, puedes consultar con un abogado que se especialice en leyes de adultos mayores. Al final, obtener todo el apoyo financiero disponible puede dejar libre tus recursos personales para otras cosas, como un descanso bien merecido, una reserva de dinero en efectivo o ahorros para la jubilación.

Muchos programas independientes del gobierno pueden proporcionar ayuda financiera. Algunos de los programas, como Medicaid, son administrados conjuntamente por los estados. Algunos de los programas están “sujetos a la comprobación de recursos” y no se ofrecen a las personas más pudientes. Algunos requieren calificaciones especiales, como es el caso de los programas proporcionados por la Administración de Veteranos. El gran número de programas y sus muchas reglas y regulaciones hacen que sea imposible revisarlos aquí por completo. No obstante, a continuación se presenta una lista parcial de los programas que pueden brindar apoyo financiero.

Seguro social

“El Seguro Social forma parte del plan de jubilación de casi todos los trabajadores estadounidenses. Proporciona ingresos alternativos para los jubilados calificados y sus familias”.[13] El monto de tu beneficio puede variar en función de numerosos factores, por ejemplo, tu edad de jubilación oficial basada en tu fecha de nacimiento, el momento en que empieces a recibir beneficios, tu historial de ingresos, y si vas a solicitar tus propios beneficios o si vas a solicitar beneficios en calidad de cónyuge o cónyuge supérstite. Las reglas pueden ser bastante complejas y se necesita un análisis detenido para determinar si estás recibiendo tu beneficio óptimo.

Medicare

“Medicare es el programa de seguro médico de nuestro país para las personas que tienen 65 años o más… El programa ayuda con el costo de la atención médica, pero no cubre todos los gastos médicos ni el costo de la mayor parte de la atención a largo plazo. Tienes opciones con respecto a la manera de obtener la cobertura de Medicare. Si eliges tener la cobertura de Medicare Original (Parte A y Parte B), puedes adquirir una póliza de seguro complementaria de Medicare (Medigap) de una compañía de seguros privada”.[14] Debe prestar mucha atención a la fecha en la que debe inscribirse en Medicare, ya que después de la fecha límite podría haber un aumento en las primas de la Parte B de Medicare.

“Medicare no cubre el cuidado asistencial si este es el único cuidado que necesitas. La mayoría de los cuidados en los hogares de ancianos son cuidados asistenciales, los cuales te ayudan con las actividades de la vida diaria (como bañarse, vestirse, usar el baño y comer) o necesidades personales que podrían realizarse de forma segura y razonable sin habilidades o capacitación profesionales. Es posible que Medicare Parte A (seguro hospitalario) cubra los cuidados en un establecimiento de atención de enfermería especializada (SNF) certificado. Debes tener la necesidad médica de recibir atención de enfermería especializada (como el cambio de compresas estériles)”. [15] Es posible que Medicare cubra una parte de la atención especializada en un hogar de ancianos, pero esto es limitado. Medicare Parte A (seguro hospitalario) cubre la atención de enfermería especializada por tiempo limitado (a corto plazo) si se cumplen todas estas condiciones:

  • Cuentas con la Parte A y tienes días sobrantes en tu periodo de beneficios para usarlos.
  • Tienes una estancia hospitalaria para paciente interno elegible.
  • Tu médico ha determinado que necesitas atención especializada diaria. Debes recibir la atención de parte de personal de enfermería o de terapia especializada o bajo la supervisión de dicho personal.
  • Recibirás tales servicios especializados en un establecimiento de atención de enfermería especializada (SNF)] certificado por Medicare.
  • Necesitas estos servicios especializados debido a una afección médica que es:
    • Una afección médica relacionada con el hospital cuyo tratamiento se proporciona durante tu estancia hospitalaria para paciente interno elegible de 3 días (no incluye el día que salgas del hospital), incluso si ese no fue el motivo por el que ingresaste al hospital.
    • Una afección que inició mientras recibías atención en el SNF para una afección médica relacionada con el hospital (por ejemplo, si desarrollas una infección que requiere antibióticos tipo IV mientras recibes atención en el SNF)”.[16]

Aunque Medicare lo cubre, tendrías que pagar por este beneficio. Después de 20 días de haber recibido atención, tendrías que cubrirla con un copago y después de 101 días de atención, tendrías que asumir todos los costos.

Medicaid

“Medicaid brinda cobertura de salud a millones de estadounidenses, incluidos adultos, niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidades elegibles de ingresos bajos. Medicaid es administrado por los estados de conformidad con requerimientos federales. El programa es financiado conjuntamente por los estados y el gobierno federal”.[17] Medicaid es un programa sujeto a la comprobación de recursos. Por consiguiente, las personas cuyos activos superen determinado límite no son elegibles para este programa. Los requerimientos varían de un estado a otro y no es posible enumerarlos aquí. Ciertos activos se toman en cuenta para los requerimientos de elegibilidad mientras que otros no se toman en cuenta. Es posible enajenar activos para poder calificar para recibir Medicaid, sin embargo, en el caso de algunos programas, en la mayoría de los estados y el Distrito de Columbia y, sujeto a excepciones, existe un periodo retroactivo que tomaría en cuenta los activos enajenados durante los 60 meses previos a la presentación de la solicitud de Medicaid. Puede haber estrategias para planificar para poder calificar para Medicaid. Consulte con un abogado experto en derecho sobre la tercera edad que tenga experiencia en el estado en el que vive su ser querido para obtener más información sobre la planificación anticipada de Medicaid.

Beneficios de la VA

La Administración de Veteranos (VA) brinda beneficios para veteranos de edad avanzada. Estos beneficios incluyen indemnización por discapacidad, beneficios de pensión, atención médica, préstamos hipotecarios y seguro. Los veteranos pueden recibir una compensación adicional si necesitan ayuda y asistencia (si el veterano necesita ayuda para realizar sus funciones diarias, que pueden incluir bañarse, comer o vestirse; si el veterano está postrado en cama; si el veterano es un paciente en un hogar de ancianos; o si la vista del veterano se limita a una agudeza visual corregida de 5/200 o menor en ambos ojos). Los veteranos también pueden recibir una compensación adicional si se encuentran confinados en casa.[18] Los veteranos también tienen la posibilidad de recibir atención geriátrica, extendida y a largo plazo.[19] Los veteranos también pueden ser elegibles para recibir servicios domiciliarios y basados en la comunidad.[20]

Otros programas

Establecido en el año 2000, el [Programa Nacional de Apoyo a Cuidadores Familiares (NFSCSP)] proporciona subvenciones a los estados y territorios en función de su proporción de la población de 70 años y más, para financiar una gama de apoyos que ayudan a los cuidadores familiares e informales a cuidar de sus seres queridos en casa durante tanto tiempo como sea posible. Los beneficiarios del NFCSP proporcionan cinco tipos de servicios:

  • información para los cuidadores sobre los servicios disponibles,
  • asistencia para que los cuidadores puedan acceder a los servicios,
  • asesoramiento individual, organización de grupos de apoyo y capacitación para cuidadores,
  • servicios de descanso y
  • servicios complementarios, de forma limitada”.[21]

Seguro de cuidado a largo plazo

Si una persona de edad avanzada tiene seguro de cuidado a largo plazo y califica para recibir un beneficio, los fondos pagados con la póliza pueden contrarrestar de forma considerable el costo de la atención. Con frecuencia el beneficio de la póliza se puede utilizar para traer proveedores de servicios al hogar o para contrarrestar el costo de la atención en un establecimiento de vivienda asistida o un establecimiento de enfermería especializada. Cada póliza se rige por un contrato entre el titular de la póliza y la compañía de seguros que emitió la póliza. Los beneficios pueden variar en gran medida entre una póliza y otra. Consulta con la compañía de seguros que emitió la póliza o con un agente de seguros autorizado para determinar si tu ser querido podría ser elegible para recibir los beneficios bajo una póliza de seguro de atención a largo plazo. PNC Private Bank cuenta con estrategas de seguros que pueden ayudarte a revisar y comprender los beneficios disponibles en una póliza de seguro de atención a largo plazo.

Otros activos financieros

Busca los activos financieros que quizás no se vean a simple vista. Con frecuencia un ser querido de edad avanzada tiene una póliza de seguro de vida. Si dicha póliza tiene un endoso de atención a largo plazo, quizás sea posible acceder al beneficio por fallecimiento mientras el asegurado aún vive para pagar la atención a largo plazo (lo que incluye asistentes de salud a domicilio, gastos de vivienda asistida o gastos de enfermería especializada). De manera alternativa, si ya no se necesita una póliza de seguro de vida, quizás sea posible ceder la póliza por su valor en efectivo. Ten en cuenta que ceder una póliza puede generar un impuesto sobre la renta.[22] Sin embargo, antes de simplemente ceder una póliza de seguro de vida, quizás debas considerar venderla. El titular de la póliza puede recibir una mayor cantidad si vende la póliza que si la cede a la compañía de seguros. Como en el caso de la cesión de una póliza de seguro de vida, la venta de la póliza puede generar un impuesto sobre la renta.[23]

Servicios privados

Si puedes pagarla, los proveedores de servicios privados pueden brindar asistencia domiciliaria a través de una persona que se quede con los padres de edad avanzada o hijos pequeños mientras el cuidador toma un descanso, e incluso pueden ofrecer servicios de labores domésticas y lavandería.

Los cuidadores en ocasiones preguntan si pueden recibir un pago por brindar cuidados a un ser querido. Algunos estados tienen programas que lo permiten. Estos programas son financiados por Medicaid, la VA o los estados. Por ejemplo, Medicaid tiene el Programa de Asistencia Personal Dirigida al Consumidor.[24] En los estados en los que se ofrece el programa, la elegibilidad varía de un estado a otro.

Es posible que también haya beneficios fiscales disponibles para el cuidador de los padres de edad avanzado o hijos pequeños.

“El crédito para la atención de hijos y dependientes es un crédito fiscal que te puede ayudar a pagar la atención de los hijos y demás dependientes elegibles (personas calificadas). El crédito se calcula en función de sus ingresos y del porcentaje de los gastos en los que incurre por el cuidado de las personas calificadas para permitirle ir a trabajar, buscar trabajo o asistir a la escuela”.[25] Además, es posible que el crédito fiscal por hijos también esté a tu disposición.[26]

Comprende tus responsabilidades

Como cuidador de un adulto de edad avanzada, es posible que seas designado como agente o apoderado en un poder notarial (para facilitar la referencia, le llamaremos agente). La persona que establece un poder notarial se conoce como comitente. Dependiendo de las leyes de tu estado y de la forma en que se redacte el poder notarial, puedes tener el control casi total de los activos del comitente. Como agente, asumes una posición fiduciaria ante el comitente. Esto significa que cada acción que realices debe llevarse a cabo según lo que más convenga al comitente. En general, no puedes beneficiarte por tus acciones. “Un fideicomisario se sujeta a algo más estricto que la moral del mercado. No es solo la honestidad en sí, sino la pequeña formalidad del honor más sensible que luego es el estándar de comportamiento. Con respecto a esto se ha desarrollado una tradición que es inflexible y habitual”.[27] Esto no significa que no pueda recibir una remuneración razonable por sus servicios como agente.[28] Sin embargo, sí significa que en todo momento debes utilizar los fondos del comitente para beneficio del mismo. De hecho, el comitente, o tras el fallecimiento de este, sus familiares, pueden exigirte que rindas cuentas ante un tribunal con respecto al uso de los activos del comitente.[29] Si se identifica que diste un mal uso a los activos del comitente, podrías verte obligado a reemplazarlos con fondos propios.

También es posible que se te pida servir en calidad de fideicomisario de un fideicomiso revocable que contenga los activos de la persona de quien estás cuidando. Un fideicomisario también es un fiduciario. En calidad de fideicomisario, tienes la obligación de acatar el estricto estándar de cuidado que se exige a un fiduciario y también debes apegarte estrictamente a los términos del fideicomiso.

Si tu padre o madre de edad avanzada se encuentra en un establecimiento de enfermería especializada, es importante comprender las leyes del estado con respecto al pago de los gastos relacionados con su atención. Muchos estados tienen leyes de responsabilidad filial que pueden exigir a los hijos de un padre de edad avanzada que pague los gastos de un hogar de ancianos.[30] Es posible que debas asumir la responsabilidad incluso si no vives en el mismo estado en el que se ubica el hogar de ancianos.[31]

Una advertencia final está a la orden. Se te puede solicitar que firmes un documento en nombre de un padre de edad avanzada. Siempre debes consultar con un abogado antes de firmar cualquier documento legal. Firmar un documento de manera incorrecta o firmar un documento que contenga una garantía podría hacerte personalmente responsable de las obligaciones de tu padre.

Busca ayuda

Si eres un miembro de la “generación intermedia”, sabes lo difícil que es manejar todas tus responsabilidades contrapuestas. Es importante recordar que no estás solo.

Hay recursos disponibles para ayudarte. No obstante, todo puede ser muy confuso y prolongado.

Es importante reunir un equipo que te pueda ayudar a administrar tu ocupada vida. Tu equipo de PNC Private Bank puede formar parte de ese grupo, que también podría incluir abogados, contadores, profesionales de la salud, amigos y vecinos.

En ocasiones la vida puede llegar a ser abrumadora, especialmente cuando usted se siente arrastrado en muchas direcciones diferentes al mismo tiempo. Si necesitas ayuda, ponte en contacto con cualquier miembro de tu equipo de PNC Private Bank. Permítenos trabajar contigo para mantener tus planes en orden y ayudarte a organizar los recursos que necesitas para administrar tu ocupada vida.

Para obtener más información, por favor, comunícate con tu asesor de PNC Private Bank.